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2012/07/22

Una duda existencial

Cuando capté a esta paloma sobre la cabeza de uno de los maceros que están en lo alto de la fachada del Ayuntamiento de Pamplona, la mirada fría de este último me hizo pensar que le asaltaba una duda existencial.

¿Machaco la paloma?

to smash or not to smash

Canon EOS 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/9.0
Exposición: 1/60
Lente: 250 mm
ISO: 200

2012/07/16

Sakana

Según comenté anteriormente, el año pasado me animé a participar en la exposición que el grupo Navarra/Nafarroa/Navarre de Flickr organizó para su presentación en el Casino de la Plaza del Castillo, de Pamplona. Para dicha exposición, se acordó centrar las fotografías tomadas en Navarra sobre el tema "Contrastes". Se dividió la Comunidad Foral en una Merindad para cada seis participantes. La de mi grupo era la Merindad de Pamplona.

Con la intención de mostrar algo distinto a lo que habitualmente se conoce de la propia Merindad de Pamplona -o sea, la propia ciudad-, madrugué una mañana de domingo en septiembre.

Esas semanas, había intercambiado mi Sigma 18-50 mm f2.8 EX con Acidonitrix, que quería probarlo. A cambio, yo me quedé con su objetivo, que utilicé para sacar esta fotografía. Fue finalmente la elegida para la exposición, aunque esa mañana también saqué este tractor y este paisaje.

sakana
Canon EOS 50D
Canon EF-S18-55mm f/3.5-5.6
Apertura: f/22.0
Exposición: 1/125
Lente: 39 mm
ISO: 400

2010/05/08

Confidencias

Este pasado invierno ha sido muy frío. Con tantas ocasiones como ha nevado es fácil perder la cuenta. De hecho, aunque no se pueda decir que sea excepcional, en plena primavera aún estamos soportando temperaturas del orden de los 3 o 4 ºC a primera hora de la mañana.

El sábado 9 de enero era uno de esos días de temporal. Si bien la tarde no fue demasiado dura, sobre las ocho de la tarde se puso a nevar intensamente. La temperatura rondaba -3ºC y la nieve cuajaba sobre la carretera. En estas circunstancias me animé a abrigarme y a escaparme a Pamplona en coche para sacar unas fotos.

El camino de Zizur a Pamplona estaba helado pero se podía circular con mucha precaución. En media hora pude aparcar en el aparcamiento de la Estación de Autobuses.

Después de vagar un poco llegué a la esquina de la calle Zapatería con la plaza Consistorial. Allí planté el trípode y me puse a disparar. Desde luego la noche no era muy apacible, pero se gozaba de ese silencio mágico de estas ocasiones sólo roto por los esporádicos grupos de jóvenes que pasaban en busca de fiesta. En una esquina el castañero se guarecía del frío.

La luz era tenue, y fue necesario probar algunas exposiciones muy lentas con bajas sensibilidades. En esas fotos no se veía la nieve caer por mucho que abriera el diafragma al máximo (f/2.8), ya que la velocidad era demasiado lenta. Además, esa apertura no es desde luego la mejor para sacar un paisaje, así que opté por cerrar un poco el diafragma subiendo la sensibilidad hasta 1600. De esta manera salió una fotografía con una velocidad de disparo (1/13) lo suficientemente alta como para que se viera la nieve suspendida en el aire.

De alguna manera este es un momento invernal, de castañas calientes, de amistades, y de confidencias.

confidencias

Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8 EX DC Macro
Apertura: f/8
Exposición: 1/13
Lente: 26 mm
ISO: 1600

2010/05/04

Pisadas

Ya terminó el taller de fotografía Una mirada al Condestable organizada por el Ayuntamiento de Pamplona e impartida por Adolfo Lacunza. Desde ayer lunes 3 de mayo de 2010 y durante unos ocho días, se podrá visitar la exposición con las fotografías que los alumnos hemos sacado. La fotografía que elegí para esta exposición es la que subo al blog hoy.

Para sacar esta fotografía coloqué la cámara sobre el trípode con mi objetivo 55-250 mm f4.5-5.6 EF-S con el estabilizador desactivado, a unos 10-15 m de distancia de las escaleras.

Mientras sacaba fotos de este rincón, vi que al pasar gente se quedaban marcadas las pisadas de las personas que pasaban, y me pareció que quedaba bien. Por eso, utilicé el disparador inalámbrico para fotografiarme repetidas veces mientras subía y bajaba las escaleras.


upstairs
Canon EOS 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/22
Exposición: 3.2
Lente: 250 mm
ISO: 100

2010/04/14

A traición

Hace un tiempo, cuando la G9 era mi cámara digital, pensé en lo divertido que sería colocarla sobre un trípode en una esquina concurrida y dispararla desde unos metros de distancia con un mando inalámbrico. La mayor parte de las veces en que pretendemos fotografiar personas anónimas caminando por la calle o desarrollando cierta actividad, o procedemos con agilidad para captar el momento, o nos arriesgamos a perder toda la espontaneidad: no nos gusta que nos fotografíen cuando trabajamos, cuando comemos, o incluso cuando simplemente paseamos por la calle y a un desconocido se le ocurre quedarse con nuestra jeta.

Cuando conseguí las oportunas autorizaciones familiares para gastarme cierta pasta en cierta cámara, algunos de los gadgets que se me antojaban únicamente suponían el chocolate del loro dentro del presupuesto global: el trípode, un mando a distancia inalámbrico no original,... Ambos los aproveché para sacar mi primera fotografía del Palacio del Condestable dentro del taller impartido por Adolfo Lacunza del que ya he escrito anteriormente.

Acababan de inaugurar la exposición Retratos de galería. 1940 - 1950. Zubieta y Retegui, y muchas personas de Pamplona de Toda la Vida (PTV, según el acrónimo extendido localmente) se acercaban a buscarse a sí mismos, o a encontrar al menos a sus padres, tíos o abuelos. En este contexto, una cámara por grande que sea, colocada sobre un trípode y aparentemente abandonada, no parece ser peligrosa. Esto permite situarse en la esquina opuesta del patio mostrado en la fotografía de hoy, y fotografiar a discreción a los visitantes. ¿He dicho a discreción? Quería decir a traición.

buscando desesperadamente (a zubieta y retegui)

Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8 EX DC Macro
Apertura: f/14
Exposición: 1.3
Lente: 18 mm
ISO: 800

2010/04/12

Cada loco con su tema

En una entrada anterior hablaba del objetivo Canon 55-250 mm f4.5-5.6 EF-S, que cuenta con estabilizador. Se trata de un zoom de tipo tele que a mi juicio, tiene una buena relación calidad/precio. Tiene sus defectillos -viñeteo con la máxima apertura, montura de plástico, y construcción interna que no garantiza que el enfoque se mantenga al cambiar la longitud focal-, pero me está sorprendiendo gratamente en algunos aspectos. Por ejemplo, la contribución del estabilizador de imagen al disparar a mano con longitudes focales largas, es fundamental. También tiene un fantástico desenfoque con la máxima apertura.

Comentaba en la Bienvenida que estoy participando en un taller organizado por el Ayuntamiento de Pamplona sobre el Palacio del Condestable. En un principio pensaba que la fotografía de arquitectura como la de este taller daba más para utilizar grandes angulares, captando vistas generales bien del patio, de la fachada, o de la cubierta. Estas últimas semanas sin embargo estoy experimentando con el zoom-tele.

Como es deseable que la sensibilidad sea la mínima para evitar el ruido en la imagen (ISO 100), estoy utilizando tiempos de exposición muy lentos, siempre por debajo de 1/2 s. Por eso, el trípode es imprescindible. Había leído por ahí que en esas circunstancias era mejor apagar el estabilizador, y yo pensaba que posiblemente era para ahorrar batería. Mi sorpresa ha sido comprobar que el estabilizador activado sobre el trípode causa una terrible trepidación en la imagen que la deja inservible. Por eso, en el Palacio del Condestable el uso del estabilizador me está resultando completamente inútil. La fotografía de hoy está sacada con una exposición de 1 s, una apertura de f/9.0 y una lente equivalente de unos 210 mm (131 mm reales), y por supuesto, sobre el trípode y sin estabilizador.

El resultado final de esta imagen es un poco abstracto, y si no se conoce el edificio en cuestión, es difícil hacerse una idea de qué se trata. Durante un par de semanas la tuve como fondo de pantalla en el trabajo, y un compañero experto en transmisiones mecánicas, con su doctorado y muchos años de experiencia real, pensó que se trataba de los dientes de un engranaje de una multiplicadora. Cada loco con su tema ;-)

luces y sombras

Canon EOS 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/9
Exposición: 1
Lente: 131 mm
ISO: 100

2010/04/07

Profundidad

Entre las fotografías urbanas que más admiro, como le pasa a todo el mundo por otra parte, están las de H.Cartier-Bresson, R.Doisneau y R.Capa. Dos son los elementos comunes de sus fotos que me parecen más destacables.

Por una parte, captan momentos cotidianos en estado puro, en lo que H.Cartier-Bresson llama el momento decisivo (paso por alto el detalle de que alguna de las imágenes más conocidas de R.Doisneau está preparada).

Por otra, utilizan objetivos fijos de focales cortas, lo que obliga a aproximarse mucho al objeto de la imagen. Esto es aún más destacable cuando detrás de las palabras de Capa "if your picture isn't good enough, you're not close enough" se encuentran reportajes de guerra.

En contraposición, la fotografía con teleobjetivo pierde perspectiva y comprime las distancias acercando objetos distantes entre sí. Esto sin embargo puede ser deseable para retratos, en los que la deformación del rostro que los grandes angulares causan, y la exigencia de estos sobre la apertura máxima para conseguir un buen bokeh, inclinan la balancia hacia los teles. Todo esto me animó a probar y quedarme un objetivo Canon 55-250 mm f4.5-5.6 EF-S.

En la fotografía mostrada abajo se utilizó un equivalente sobre película de 35 mm de un 300 mm de distancia focal para sacar una perspectiva de la Avenida de Carlos III de Pamplona. Así, el edificio del fondo crece de tamaño en relación a las personas del primer plano, y ambos -edificio y personas- parecen mucho más cercanos entre sí de lo que en realidad están. Para conseguir una gran profundad de campo fue necesaria una apertura pequeña de f/22 (exposición de 1/100), lo que obligó a emplear un ISO de 400 aun a pesar de la intensa luz ambiental. Al observar el fichero RAW el cielo parecía estar quemado. Sin embargo, dos procesados distintos -uno normal ajustado para las personas y los edificios, y otro muy subexpuesto para obtener las nubes- y una fusión posterior en el PS dieron lugar a una imagen con un cielo dramático y a unas siluetas humanas bastante resultonas. Además, los remolinos de las nubes parecen rodear la cúpula, dándole cierto ritmo a la fotografía. Finalmente, la hilera de faroles mantiene cierta sensación de profundidad y perspectiva en la imagen.



Canon EOS 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/22
Exposición: 1/100
Lente: 187 mm
ISO: 400

2010/03/31

Rally fotográfico

Existen muchos tipos de rallies fotográficos. Tradicionalmente, la dinámica del juego era la siguiente.

Se entregaba al comienzo de la sesión un carrete de diapositivas y un listado de -típicamente- 10 temas. Se disponía de un tiempo limitado tal que una mañana para completar al menos una fotografía por cada tema, existiendo un punto o un tema de control por el que pasar o que fotografiar (la versión del punto de control se solía aprovechar para servir un almuerzo). Posteriormente y una vez entregado el rollo de diapositivas reveladas a su autor, este escogía una sola imagen por cada tema, y presentaba una colección completa. El jurado tenía en cuenta la consistencia de la colección para otorgar el premio.

Actualmente, con la llegada de la fotografía digital, las cosas han cambiado. Algunos de ellos presentan limitaciones al estilo tradicional, como por ejemplo la imposibilidad de borrar imágenes limitando el número máximo de fotografías. Otros en cambio son más libres y únicamente exigen la entrega de una fotografía por tema al final de la jornada.

Recientemente participé en el rally fotográfico organizado por la sociedad Anaitasuna, del barrio de San Juan, en Pamplona. Este rally se celebra tradicionalmente el día de San Saturnino, patrono de la ciudad, o sea, el 29 de noviembre. Los organizadores tienen por costumbre poner temáticas muy exigentes en su identificación, de modo que como un amigo decía, más que un rally fotográfico parece una gimkana. Aquí va la descripción de una de las pruebas,

"La pasarela tiene en planta una disposición curva. Entre los dos accesos el trazado se compone de dos suaves curvas circulares de diferente radio y longitud, tangentes en el apoyo sobre el tajamar de piedra."

La solución era fotografiar el puente peatonal de San Jorge, sobre el río Arga. La única forma de saberlo para quienes no somos de la ciudad, era utilizar internet.

Tuvo su gracia llegar y encontrarse la pasarela tomada por los participantes -vestidos con el chaleco amarillo fosforescente que nos obligaron a vestir-, cámara en mano, haciendo casi imposible sacar una fotografía sin sacar a los demás. Aproveché que pasaba una señora y durante un breve instante tapó la visión de otro fotógrafo justo en el extremo opuesto del puente. Deliberadamente omití la figura completa de la señora, porque el motivo principal de la imagen era la propia pasarela. Esta es la fotografía que saqué, ajustada a B&N.

san jorge, pamplona
Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8
Apertura: f/3.5
Exposición: 1/180
Lente: 40 mm
ISO: 400