Mostrando entradas con la etiqueta eos 50d. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta eos 50d. Mostrar todas las entradas

2010/09/04

Gaztelugatxeko Doniene

Me siento muy cercano a Bizkaia a pesar de no ser vizcaíno, ni haber vivido nunca allí. De mis cuatro abuelos, tres eran vizcaínos, y mi propio aita es bermeano, así que tengo mucho apego a la costa comprendida entre Lekeitio y Bakio, que incluye pueblos como Bermeo, Elantxobe o Mundaka.

Esta es una zona con multitud de leyendas mezcladas con hechos históricos muy antiguos, como la de Jaun Zuria, o las visitas del corsario Francis Drake a la isla de Izaro. De Izaro además se puede contar la curiosa tradición de las fiestas bermeanas de la Magdalena. Se cuenta que Mundaka y Bermeo se disputaron la posesión de esta isla, bastante más cercana a Mundaka según los mapas de que disponemos ahora, acordando que al amanecer partirían dos traineras de cada pueblo, actuando Elantxobe (un pueblo cercano) como juez. Bermeo ganó porque los bermeanos tal vez alumbraran al gallo para hacerle cantar un poco antes del verdadero amanecer, cosa que a mí, conociendo el carácter y la picardía local, me extraña bastante poco.

Respecto a la propia ermita de Gaztelugatxe (se puede traducir como el "la peña del castillo"), cuenta la tradición que San Juan llegó desde Bermeo pisando primeramente en la puerta de San Juan en los restos de las murallas bermeanas, en segundo lugar en la base del istmo que comunica el islote con tierra firme, y en tercer lugar, al lado de la misma ermita. En las guías en castellano, este lugar se conoce como San Juan de Gaztelugatxe, aunque el nombre original es Gaztelugatxeko Doniene.

En lo alto de Gaztelugatxe existe una pequeña ermita marinera. Del crucero cuelgan varias maquetas de barcos pesqueros, y en sus paredes se cuentan historias, incluyendo el desastre ocurrido en 1912 en que más de 110 bermeanos perecieron al ser sorprendidos por una galerna de verano. Aun a pesar de ser entonces una niña, mi centenaria amama aún recuerda la tristeza que invadió Bermeo durante unos años. Es curioso que para alcanzar la ermita es preciso subir una larga escalinata que tiene casi tantos escalones como pescadores perdieron la vida en la galerna de 1912.

El cantautor guipuzcoano Benito Lertxundi tiene una preciosa canción dedicada a esta tierra (aquí se puede consultar una traducción al castellano de la letra original).

gaztelugatxeko doniene

Canon EOS 50 D
Sigma 18-50 mm f/2.8
Apertura: f/5.6
Exposición: 1/125
Lente: 18 mm
ISO: 400

2010/06/21

Luciérnagas

En la sierra del Perdón se encuentra el primer parque eólico de Navarra, que comenzó a instalarse en 1994 a manos de la antigua EHN, actual Acciona Energía. Los aerogeneradores cuentan con balizas situadas sobre la góndola para su visualización tanto de noche como en condiciones de mala visibilidad por niebla. Así, de noche se ven hileras de tintineantes luces sobre las sierras que rodean la cuenca de Pamplona. Son como luciérnagas.

Mi amigo Acidonitrix y yo nos escapamos una noche a este lugar. La Asociación Empresarial Eólica convoca anualmente un concurso de fotografía sobre aerogeneradores, y con el plazo a punto de expirar, decidimos participar. No es que estas cosas deban hacerse así, a las bravas, pero no había tiempo de componer una colección de fotografías en distintas condiciones para elegir la mejor, y esa noche parecía un buen momento. Aunque la posición de la luna no era la mejor para fotografiarla junto con los aerogeneradores, la luz sobre las torres era muy especial.

Por supuesto, no nos llevamos ningún premio, ni falta que hizo :-)

luciernagas

Canon 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/7.1
Exposición: 25
Lente: 70 mm
ISO: 400

2010/06/15

Itsasoa (la mar)

El Peine del Viento es un lugar emblemático de Donostia no solo para el turista, sino también para el local. Mientras es posible que el visitante se acerque esperando encontrar un profundo diálogo entre arte y paisaje, fruto del trabajo de Eduardo Chillida, para el donostiarra simplemente se trata de un tranquilo lugar de asueto diario, perfecto para disfrutar de una buena conversación.

Allí me escapé un rato de hace unas semanas, justo después de dejar a mi hijo mayor en la cama, y a mi esposa con todo preparado para ir a dormir en cuanto la pequeña lactante le diera permiso. Salir a fotografiar teniendo dos niños en casa es una tarea complicada que solo se puede hacer si uno se organiza con tiempo y si además, no hay ningún imprevisto de última hora. ¡Suele haberlos!.

Para obtener esta fotografía, utilicé el trípode, el disparador de cable para poder levantar el espejo un tiempo bastante largo, y una buena dosis de paciencia. Acertar en la correcta exposición es complicado, y exige sucesivas iteraciones, cada una de las cuales puede requerir unos 10 minutos contando con el tiempo de procesamiento y grabación de la imagen sobre la tarjeta. Aunque a esta imagen se le pueden poner algunas pegas, creo que ha quedado decentemente y pasé un rato agradable charlando con McLander.

chillida

Canon 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8
Apertura: f/9
Exposición: 331
Lente: 23 mm
ISO: 100

2010/05/08

Confidencias

Este pasado invierno ha sido muy frío. Con tantas ocasiones como ha nevado es fácil perder la cuenta. De hecho, aunque no se pueda decir que sea excepcional, en plena primavera aún estamos soportando temperaturas del orden de los 3 o 4 ºC a primera hora de la mañana.

El sábado 9 de enero era uno de esos días de temporal. Si bien la tarde no fue demasiado dura, sobre las ocho de la tarde se puso a nevar intensamente. La temperatura rondaba -3ºC y la nieve cuajaba sobre la carretera. En estas circunstancias me animé a abrigarme y a escaparme a Pamplona en coche para sacar unas fotos.

El camino de Zizur a Pamplona estaba helado pero se podía circular con mucha precaución. En media hora pude aparcar en el aparcamiento de la Estación de Autobuses.

Después de vagar un poco llegué a la esquina de la calle Zapatería con la plaza Consistorial. Allí planté el trípode y me puse a disparar. Desde luego la noche no era muy apacible, pero se gozaba de ese silencio mágico de estas ocasiones sólo roto por los esporádicos grupos de jóvenes que pasaban en busca de fiesta. En una esquina el castañero se guarecía del frío.

La luz era tenue, y fue necesario probar algunas exposiciones muy lentas con bajas sensibilidades. En esas fotos no se veía la nieve caer por mucho que abriera el diafragma al máximo (f/2.8), ya que la velocidad era demasiado lenta. Además, esa apertura no es desde luego la mejor para sacar un paisaje, así que opté por cerrar un poco el diafragma subiendo la sensibilidad hasta 1600. De esta manera salió una fotografía con una velocidad de disparo (1/13) lo suficientemente alta como para que se viera la nieve suspendida en el aire.

De alguna manera este es un momento invernal, de castañas calientes, de amistades, y de confidencias.

confidencias

Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8 EX DC Macro
Apertura: f/8
Exposición: 1/13
Lente: 26 mm
ISO: 1600

2010/05/05

Nectarina

Teníamos una cocina a la que dar un toque de color. En su momento, elegimos unos azulejos gris marengo para el suelo, unos grises más o menos del 18% para la pared, granito de color gris para la encimera, y blanco para los muebles. Con estos colores tan sosos, parecía un funcionario de la administración pública.

La última vez que pasamos por Ikea nos compramos un marco para una serie de cinco imágenes de 13 cm x 18 cm, pensando en rellenarlo con cinco fotografías de frutas.

En mi ignorancia, encontrar un fondo sobre el que colocar una manzana o una naranja abierta por la mitad, iluminarla convenientemente para evitar sombras , y fotografiarla, parecía fácil. Por eso, me llevé las primeras sorpresas cuando empecé a experimentar. Descubrí que iluminarla convenientemente era una tarea para la que no tenía material, y el sol tiene la mala costumbre de generar una luz intensa pero muy direccional. Además, el plato grande y blanco que tomé prestado de casa de mis padres, generaba brillos y en sus bordes, por la curvatura, blancos menos blancos, o sea, grises.

La cuestión de la sombra la resolví componiendo adecuadamente la fotografía: no pudiendo eliminarla, decidí que era más práctico dirigirla según mi criterio. Para evitar los grises de los bordes del plato, me acerqué al chino más cercano y me compré una fuente grande por 2 euros, y para asegurar una composición coherente en toda la colección y una buena profundidad de campo, utilicé el trípode y una apertura del diafragma pequeña (f/22). Después, subí los negros y quité un pelín la claridad con el CR, y ajusté los niveles con el PS. Para finalizar, nos hicimos una macedonia de frutas gloriosa.

nectarina
Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8 EX DC Macro
Apertura: f/22
Exposición: 1/10
Lente: 50 mm
ISO: 100

2010/05/04

Pisadas

Ya terminó el taller de fotografía Una mirada al Condestable organizada por el Ayuntamiento de Pamplona e impartida por Adolfo Lacunza. Desde ayer lunes 3 de mayo de 2010 y durante unos ocho días, se podrá visitar la exposición con las fotografías que los alumnos hemos sacado. La fotografía que elegí para esta exposición es la que subo al blog hoy.

Para sacar esta fotografía coloqué la cámara sobre el trípode con mi objetivo 55-250 mm f4.5-5.6 EF-S con el estabilizador desactivado, a unos 10-15 m de distancia de las escaleras.

Mientras sacaba fotos de este rincón, vi que al pasar gente se quedaban marcadas las pisadas de las personas que pasaban, y me pareció que quedaba bien. Por eso, utilicé el disparador inalámbrico para fotografiarme repetidas veces mientras subía y bajaba las escaleras.


upstairs
Canon EOS 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/22
Exposición: 3.2
Lente: 250 mm
ISO: 100

2010/04/14

A traición

Hace un tiempo, cuando la G9 era mi cámara digital, pensé en lo divertido que sería colocarla sobre un trípode en una esquina concurrida y dispararla desde unos metros de distancia con un mando inalámbrico. La mayor parte de las veces en que pretendemos fotografiar personas anónimas caminando por la calle o desarrollando cierta actividad, o procedemos con agilidad para captar el momento, o nos arriesgamos a perder toda la espontaneidad: no nos gusta que nos fotografíen cuando trabajamos, cuando comemos, o incluso cuando simplemente paseamos por la calle y a un desconocido se le ocurre quedarse con nuestra jeta.

Cuando conseguí las oportunas autorizaciones familiares para gastarme cierta pasta en cierta cámara, algunos de los gadgets que se me antojaban únicamente suponían el chocolate del loro dentro del presupuesto global: el trípode, un mando a distancia inalámbrico no original,... Ambos los aproveché para sacar mi primera fotografía del Palacio del Condestable dentro del taller impartido por Adolfo Lacunza del que ya he escrito anteriormente.

Acababan de inaugurar la exposición Retratos de galería. 1940 - 1950. Zubieta y Retegui, y muchas personas de Pamplona de Toda la Vida (PTV, según el acrónimo extendido localmente) se acercaban a buscarse a sí mismos, o a encontrar al menos a sus padres, tíos o abuelos. En este contexto, una cámara por grande que sea, colocada sobre un trípode y aparentemente abandonada, no parece ser peligrosa. Esto permite situarse en la esquina opuesta del patio mostrado en la fotografía de hoy, y fotografiar a discreción a los visitantes. ¿He dicho a discreción? Quería decir a traición.

buscando desesperadamente (a zubieta y retegui)

Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8 EX DC Macro
Apertura: f/14
Exposición: 1.3
Lente: 18 mm
ISO: 800

2010/04/07

Profundidad

Entre las fotografías urbanas que más admiro, como le pasa a todo el mundo por otra parte, están las de H.Cartier-Bresson, R.Doisneau y R.Capa. Dos son los elementos comunes de sus fotos que me parecen más destacables.

Por una parte, captan momentos cotidianos en estado puro, en lo que H.Cartier-Bresson llama el momento decisivo (paso por alto el detalle de que alguna de las imágenes más conocidas de R.Doisneau está preparada).

Por otra, utilizan objetivos fijos de focales cortas, lo que obliga a aproximarse mucho al objeto de la imagen. Esto es aún más destacable cuando detrás de las palabras de Capa "if your picture isn't good enough, you're not close enough" se encuentran reportajes de guerra.

En contraposición, la fotografía con teleobjetivo pierde perspectiva y comprime las distancias acercando objetos distantes entre sí. Esto sin embargo puede ser deseable para retratos, en los que la deformación del rostro que los grandes angulares causan, y la exigencia de estos sobre la apertura máxima para conseguir un buen bokeh, inclinan la balancia hacia los teles. Todo esto me animó a probar y quedarme un objetivo Canon 55-250 mm f4.5-5.6 EF-S.

En la fotografía mostrada abajo se utilizó un equivalente sobre película de 35 mm de un 300 mm de distancia focal para sacar una perspectiva de la Avenida de Carlos III de Pamplona. Así, el edificio del fondo crece de tamaño en relación a las personas del primer plano, y ambos -edificio y personas- parecen mucho más cercanos entre sí de lo que en realidad están. Para conseguir una gran profundad de campo fue necesaria una apertura pequeña de f/22 (exposición de 1/100), lo que obligó a emplear un ISO de 400 aun a pesar de la intensa luz ambiental. Al observar el fichero RAW el cielo parecía estar quemado. Sin embargo, dos procesados distintos -uno normal ajustado para las personas y los edificios, y otro muy subexpuesto para obtener las nubes- y una fusión posterior en el PS dieron lugar a una imagen con un cielo dramático y a unas siluetas humanas bastante resultonas. Además, los remolinos de las nubes parecen rodear la cúpula, dándole cierto ritmo a la fotografía. Finalmente, la hilera de faroles mantiene cierta sensación de profundidad y perspectiva en la imagen.



Canon EOS 50D
Canon 55-250 mm f/4.5-5.6
Apertura: f/22
Exposición: 1/100
Lente: 187 mm
ISO: 400

2010/04/01

Tinto

Cayó en mis manos el objetivo Canon 50 mm f/1.8 EF II. Me lo dejó un compañero de trabajo durante un fin de semana para utilizarlo con mi cámara Canon EOS 50D (gracias, Carlos).

Coincidió que ese fin de semana teníamos reservada una estancia en el hotel restaurante Cosme Palacio, en Laguardia, Alava. No es mi intención hacer publicidad gratuita de nadie, pero es de justicia señalar que estuvimos muy a gusto por el lugar tan agradable y sobre todo, por la amabilidad de todo el servicio empezando por Nati, la persona responsable. Tiene más mérito aún cuando este servicio te lo dan llevando un niño de año y medio, en un país que en general todavía no cumple con los servicios mínimos para hacer turismo en familia (con niños pequeños).

El hotel está adscrito a unas bodegas que visitamos. Allí saqué la foto que subo hoy y sirve bastante bien para hacerse una idea de hasta dónde da este objetivo al que me he referido. En cualquier revisión que uno pueda encontrar en internet sobre este artículo se habla de su bajo precio y del tacto plasticoso, que le da el aspecto de tratarse más de un juguete que de un buen objetivo. Ambas cosas son ciertas: el acabado estético es pobre, simplemente acorde a su coste. Sin embargo, para hacerse una idea de hasta dónde un objetivo barato puede conseguir un gran bokeh -desenfoque debido a una baja profundidad de campo por una gran apertura-, subo esta foto sacada con 1/500 de exposición, f1.8 de apertura, y una velocidad ISO de 400. Para mi gusto, la única pega que se le puede poner es que el clásico 50 mm se convierte en mi cámara en un equivalente de 80 mm, que a mí se me hace poco ángulo para ser el único objetivo de focal fija de una bolsa de fotógrafo. Mi primer objetivo de focal fija rondará los 28 mm.

reserva

Canon EOS 50D
Canon 50 mm f/1.8
Apertura: f/1.8
Exposición: 1/500
Lente: 50 mm
ISO: 400

2010/03/30

Bienvenida

Arranco con estas líneas este blog de fotografía.

En este espacio, incluiré trucos para editar o procesar imágenes, conceptos de composición, experiencias con material fotográfico -con mi limitado presupuesto-, y algunas webs que me parezcan interesantes.

Agradeceré la participación de los lectores y amigos que detecten errores o simplemente quieran contar sus experiencias. De esta forma, espero que este blog sea también abierto. De hecho, no descarto pedir la colaboración de algún amigo que pueda contarnos alguna cosa interesante.

En estos momentos tengo unas 300 fotografía subidas a Flickr, aunque no todas son públicas, como por ejemplo, las familiares. Entre las públicas, se pueden encontrar temáticas muy distintas: arquitectura, movimiento, Pamplona -la ciudad en la que vivo-, Donosti -la ciudad de la que vengo-, son algunas de las ideas que constituyen álbumes.

Atrás queda ya mi primer taller reglado de fotografía, que creo que fue en 1986. Desde entonces y sobre todo en los últimos diez años, la fotografía del aficionado ha evolucionado muchísimo, y ya casi nadie revela con una ampliadora (si a alguien le interesa una tal vez podamos llegar a un arreglo). Los programas de retoque en mente de todos han democratizado el revelado digital, y continuamente aparecen herramientas que hacen fácil lo que antes era imposible. Sin embargo, aún más importante para mí es la composición de la foto. Con estas ideas en la cabeza fue como me apunté a un taller que el Ayuntamiento de Pamplona organiza en el Palacio del Condestable, impartido por Adolfo Lacunza. El taller ha tenido una importante base teórica, destinada a tratar de satisfacer a la heterogénea audiencia, aunque con el objetivo añadido de organizar una exposición pública. Cuando tenga decidida la fotografía que presento, la subiré aquí y comentaré los quebraderos de cabeza que la arquitectura de este edificio me está dando.

Empiezo con una pequeña gamberrada salida de un proyecto que estamos trabajando en casa estas semanas. Tenemos la intención de decorar una cocina con mucho gris dándole color. Para eso, se nos ha ocurrido que nada mejor que poner un toque de color con imágenes de frutas, y teniendo unas cuantas cortadas sobre un plato, salió esto.

¡Bienvenidos!

fresa y naranja
Canon EOS 50D
Sigma 18-50 mm f/2.8
Apertura: f/22
Exposición: 1/30
Lente: 40 mm
ISO: 100